Como actuar tras haber sufrido una estafa a través de Internet

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Las ciberestafas aumentan descaradamente en Navidad con el aumento de las compras online. El robo de datos bancarios o las falsas ofertas de trabajo son otros delitos habituales en la Red.

Gracias a las tiendas online, las compras de Navidad ya no implican carreras y horas de largas colas para conseguir los mejores artículos de las rebajas. Internet permite tener cómodamente los regalos en casa en pocos días, lo que ha hecho que se multipliquen este tipo de tiendas. Una gran ayuda para los consumidores, pero a la que los estafadores ya se han sumado ofreciendo, por ejemplo, productos de primeras marcas como si fueran originales y a un precio muy similar que no levanta sospechas. Las falsificaciones ocupan la primera posición de los fraudes que sufren los ciudadanos según el ránking elaborado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad.

“Muchos afectados creen que por haber sido estafados en Internet no hay nada que hacer, pero no es así. El procedimiento es el mismo que si el problema se hubiera producido fuera de la Red”, asegura Rafael García del Poyo, socio de Osborne Clarke y especialista en negocios digitales. Los fraudes en el mundo virtual son muy variados y pueden suponer desde el acopio de datos personales para desviar esta información a terceros o, lo que es más común, un perjuicio económico al estafado, que tiene básicamente dos opciones para recuperar su dinero: interponer una denuncia o una querella.

Los 10 fraudes más comunes

  • Estafas en productos falsificados. A veces se venden como originales bienes que no lo son a un precio muy similar al de las grandes firmas.
  • Falsos prestamistas. Créditos rápidos y sin requisitos que piden una cantidad para iniciar los trámites.
  • Falsas ofertas de trabajo. Llamadas interminables a números de tarificación especial o pagar por un material para pequeñas tareas son algunas de las estafas más habituales.
  • Vales de regalo fraudulentos. Algunas páginas que piden datos personales para poder descargar cheques de tiendas de ropa o supermercados sólo buscan esa información para venderla.
  • ‘Phising’. Para hacerse con contraseñas o transferencias, algunos estafadores mandan correos haciéndose pasar por un banco.
  • Muleros. Personas que hacen de intermediarios para, a cambio de una comisión, reenviar a un tercero el dinero de un fraude.
  • Estafas en alquileres. Apartamentos para vacaciones que, tras un pago por adelantado, desaparecen.
  • Compraventa de artículos usados. Que un bien sea de segunda mano no implica que no deba corresponder con la descripción del anuncio.
  • Novias por Internet. Chantajes o dinero por adelantado son consecuencia de algunas web para conocer mujeres.
  • Herencias y loterías. Falsos cupones premiados o supuestas herencias sin dueño circulan por la Red.

Fuente: expansion.com

 

 

 

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